Gante: qué ver en un día

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Dicen que Gante es la ciudad más molona y jovial de Flandes, y eso se debe a que también es la ciudad con más estudiantes universitarios de toda Bélgica. Al igual que Brujas, es pequeñita y puedes recorrerla en un día sin problema, perderte por sus callejuelas, disfrutar de su arquitectura, su encanto… ¡Y sus bares! Aunque compite en belleza con Brujas, en mi opinión no consigue ganarle, pero en lo que sí gana es en su ambiente, mucho más animado por locales y estudiantes y menos turístico.

Solo pasé en Gante medio día, pero fue suficiente para recorrer lo lugares imprescindibles. Preferí pasar más tiempo en Brujas y dejar Gante para el final, por eso me quedé con ganas de saborear un poco más la ciudad.

El Castillo de los Condes / Gravensteen. En pleno centro de la ciudad nos encontramos con este impresionante castillo, uno de los mejor conservados de la región de Flandes. Aunque originalmente se construyó como residencia de los Condes de Gante, también funcionó como prisión durante un tiempo. Hoy es un museo con objetos de la época que nos permite hacernos una idea de cómo se vivía en el castillo, en el que por cierto, nació Carlos I de España y V de Alemania. Lo ideal es empezar por aquí la visita a Gante porque también se encuentra en frente de la Oficina de Turismo, a la que podéis ir para haceros con algún folleto y mapa de la ciudad y, por qué no, para conocer la antigua lonja de pescado (edificio en el que se aloja la Oficina de Turismo). Consulta los horarios y precios de la visita al castillo.

Barrio del Patershol. Se encuentra en las inmediaciones del castillo y, aunque su origen se encuentra en pequeñas casas humildes construidas alrededor de un pozo de agua potable, en la actualidad es el barrio que acoge los mejores restaurantes de la ciudad. Sigue manteniendo su encanto pero ha perdido toda la humildad.

– Korenlei y Graslei. La postal más bonita de Gante se encuentra entre los antiguos muelles de la ciudad. Sus nombres significan ‘muelle de las hierbas’ y ‘muelle de los granos’, en honor a los productos con los que se comercializaba aquí antiguamente. Son las dos calles que custodian el río Lys a su paso por el centro de la ciudad, cuyos edificios tienen las fachadas más bonitas de todo Gante (tú mismo lo descubrirás). Además, es el lugar desde el que salen las embarcaciones turísticas si lo que quieres es conocer Gante a través de sus canales. Los muelles terminan en el puente de San Miguel, que da paso a la iglesia de mismo nombre.

Iglesia y Puente de San Miguel. Desde el puente tenemos unas vistas preciosas del río Lys y los muelles Korenlei y Graslei. Además, hacia un lado del puente se llega a la Iglesia de San Miguel, y hacia el otro, se divisan a la perfección las “tres torres” de Gante (Iglesia de San Nicolás, Belfort y Catedral de San Bavón).

Iglesia de San Nicolás. La primera torre que se ve es la que se corresponde con la Iglesia de San Nicolás, una impresionante iglesia gótica construida con piedra azul-gris en el siglo XIII. Su nombre se debe a Sin Nicolás, el patrón de los comerciantes, ya que antiguamente la iglesia pertenecía a este gremio. Más tarde, durante la revolución francesa, fue “secuestrada” y utilizada como establo. La entrada es gratuita y se puede visitar de martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas y los lunes de 14:00 a 17:00.

Belfort / Torre del Campanario. Es la segunda de las tres torres siguiendo la línea desde el Puente de San Miguel y con sus más de 90 metros, dicen que es el campanario más alto del mundo, y también Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. De esta torre destaca una de sus campanas, llamada ‘Roland’, que con el tiempo ha acabado convirtiéndose en un habitante más de la ciudad. A la torre se puede subir y suponemos que desde arriba se tienen las mejores vistas de la ciudad de Gante, ya que es el punto más alto, pero no lo comprobé porque el precio (5 euros) me pareció demasiado. Está abierta todos los días de 10:00 a 18:00 horas.

Catedral de San Bavón. Y llegamos a la tercera torre y edificio religioso más importante de la ciudad, que combina los estilos gótico, barroco y romántico. Su construcción comenzó en 1290 y no fue terminada hasta ¡tres siglos después! En su interior alberga auténticos tesoros artísticos, como la ‘Adoración del Cordero Místico’, de Hubert y Jan van Eyck. La entrada es gratuita y abre todos los días de 8:30 a 17:00 horas.

– Werregarenstraat o La calle de los graffitis. Es el emblema de los graffitis en Gante, un peculiar callejón en el que los artistas callejeros están autorizados a pintar. Las paredes cambian constantemente ya que a diario se realizan nuevos dibujos, podría considerarse casi como arte efímero y eso hace que aumente su encanto. ¡Nunca veremos lo mismo! Es un sitio curioso y divertido para visitar y fotografiar en tu paseo por Gante.

1 Comment

  1. […] devolvieron a su lugar cada una de las piezas. Allí estaban los doce paneles del Políptico de Gante de Jan Van Eyckla y la Virgen con el Niño de Miguel Ángel, que regresó a Brujas, donde reposa […]

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